Walking tour y buenos datos para comer en Quebec City

Quebec

No nos cansamos de decir que amamos las ciudades caminables. Y como Brujas o Marsella, Quebec, capital y corazón de la provincia del mismo nombre, se ha ganado un lugar en nuestra lista de urbes favoritas para recorrer a pie. No es sólo que se puede hacer a pie, sino que ¡debes conocerla a pie!

Supongo que ya han leído por ahí que Quebec posee el encanto de las más hermosas ciudades europeas. Todo eso es verdad y mucho más. Cuando recorres sus callecitas adoquinadas de inmediato te acuerdas del viejo continente. Y a ratos, hasta te olvidas que estás en Canadá.

Château Frontenac

Nos hospedamos en pleno casco histórico de Quebec o “Vieux-Québec”, como le dicen a esta zona francófona del país. En la calle Sainte-Anne, en un pintoresco hotel del mismo nombre, y a pocos metros del edificio más famoso y fotografiado de la ciudad, el “Château Frontenac”, un palacio-hotel de lujo con la embergadura típica de un castillo francés.

 

Terraza Dufferin

Continuando con el recorrido, sí o sí debes pasear por la famosa terraza Dufferin. En esta gran pasarela de madera obtienes vistas privilegiadas del río San Lorenzo y por supuesto del Frontenac, mientras vas de camino a la ciudadela. Cabe destacar que Quebec es la única ciudad amurallada de Norteamérica, este atributo la hace aún más parecida a Europa.

Ciudadela de Quebec

La Citadelle de Québec es imponente. Aquí los amantes de la historia alucinan porque esta fortaleza -que dicho sea de paso, si la miras desde arriba tiene forma de estrella- guarda siglos de cosas para contar. Además, es la residencia del único regimiento de infantería de habla francesa de las fuerzas canadienses. Y lo que más llama la atención de los visitantes es la ceremonia del cambio de guardia que se realiza diariamente a las 10 de la mañana. Para ver esto y recorrer el lugar debes pagar 17 dólares canadienses.

Escalera Vertiginosa

De vuelta por la terraza Dufferin, puedes comenzar a bajar hacia uno de los barrios más famosos del viejo Quebec, pero no sin antes toparte con otro sitio emblemático, la Escalier Casse-Cou o “escalera vertiginosa”, que de seguro se ganó este sobrenombre debido a la capa de hielo resbaladizo que cubre sus peldaños de madera durante el invierno. La foto aquí vale mucho la pena.

Petit Champlain

Bajando la escalera ya estás en el Quartier du Petit Champlain, el barrio que bautizamos como “el lugar donde todo el año es navidad”. Hermoso por donde se le mire. También muy cerca caminando está la Place Royale, una pequeña plaza que alberga la iglesia de piedra más antigua de Norteamérica y “El Fresco de Quebec”, un enorme mural que ilustra los más de 400 años de historia de la ciudad.

Mercado del Puerto Viejo

Siempre en bajada, el último imperdible que quisimos incluir en este recorrido pedestre es el mercado del puerto viejo. Una parada obligada para empaparte un poco más de los sabores de Quebec. Aquí puedes encontrar todo tipo de productos elaborados con el famoso jarabe de maple.

Datos para comer bien en Quebec

Una de las deudas que tuvimos en la parte anglófona de Canadá fue con respecto a su gastronomía, la cual afortunadamente cambia del cielo a la tierra al moverse hacia la zona francesa. Aquí les dejamos algunas recomendaciones para comer en Quebec:

  • Chez Boulay. Según los locales, el mejor bistro de Quebec.
  • L’entrecôte Saint Jean. Por nuestra propia experiencia, se sacó un 10 en atención y sabor.
  • Chocolato (a pasos de la famosa puerta de Saint-Jean). Helado sumergido en chocolate, ¿necesitamos decir más?
  • Buffet de l’Antiquaire. Los reviews dicen que es bueno, bonito y barato… y no mienten. Fuimos y podemos decir que lo cumple a cabalidad. Aquí puedes probar la gastronomía local.
  • Chez Ashton. La gente que vive en Quebec dice que aquí encuentras el verdadero -y el mejor- poutine.

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